Manuel Vicent: «Villancico» (comentario resuelto)

Manuel Vicent:

«Villancico»

En este supermercado de lujo suena el villancico Adeste fideles y su melodía resbala sobre baterías de jamones de Jabugo y barricadas de patés, embutidos, mariscos, turrones, vinos y licores, pirámides de frutas importadas de países exóticos, gollerías encajadas como joyas en estuches dorados. A este supermercado solo pueden acceder los muy adinerados, señores con la mandíbula violácea y mujeres muy perfumadas. Los precios son un puro esnobismo y marcan la línea roja infranqueable para una clase media desaparecida. El resto de los mortales no cuenta. Ha nacido el Rey de los ángeles, venid a adorar al Señor, dice el villancico, pero en este establecimiento el único Rey es el jamón de pata negra orlado con guirnaldas de plata.

Movidos por la dulce llamada de Belén, los clientes cargan con las bolsas repletas de bienes, la caja registradora los despide con un alegre tintineo y para llegar hasta sus cochazos aparcados en tercera fila deberán vadear el bulto de una pordiosera en la acera que tiene un niño Jesús drogado y dormido en su regazo. En la esquina, una docena de mendigos aguarda la hora alrededor de un cartel con una flecha que indica que ese lugar es el punto de recogida solidario. Cada uno lleva un carrito de la compra cargado de latas, paraguas rotos, antenas, cables, varillas. Sobre estos desechos extraídos de los contenedores de basura un mendigo rumano ha plantado una gran bandera española, que exhibe como un trofeo. Por esa bandera se produce de repente un grave altercado. Un mendigo español ha intentado arrebatársela. No se trata de ningún patriota. Conoce a un chamarilero que le dará un euro por su asta de aluminio. Sale un dependiente del supermercado, deposita en el suelo unas cajas de comida caducada y la refriega se calma.

El País, 23/11/2014

Tema

Frente a la idea tópica de la Navidad, Manuel Vicent dibuja un escenario actual en el que predominan el consumismo, la desigualdad entre clases y la insolidaridad entre las gentes.

Resumen

Al llegar la Navidad, los más ricos se lanzan al consumo de productos de lujo sin reparar en las dificultades que atraviesan los más desfavorecidos. Los más pobres, por otra parte, se agolpan en las puertas de los supermercados a la espera de los restos de la gran fiesta del consumo. Tanto en un grupo como en otro afloran muestras de insolidaridad; en un caso por olvido o indiferencia, en otro por la necesidad de hacerse con lo indispensable.

Estructura

Estructura externa
El texto se presenta dividido en dos párrafos de extensión similar. El primero, compuesto por cinco enunciados, centrado en el consumismo de los ricos; mientras que el segundo, formado por nueve enunciados, aborda la lucha de los pobres por los desechos.

El artículo se ajusta a una secuencia textual narrativa, en la que un narrador en tercera persona, que deja aflorar en ocasiones su punto de vista subjetivo sobre la situación, desarrolla una trama ficticia, aunque verosímil. Los personajes que intervienen —ricos y mendigos— no están individualizados y representan a los grupos sociales a los que pertenecen. En relación al espacio y el tiempo de la narración, es necesario destacar el desarrollo de la trama en dos espacios bien diferentes: el interior del supermercado, hábitat de las gentes acomodadas, y el exterior del mismo, donde imperan los mendigos.

Organización de ideas

  1. Se acerca la Navidad.
    1. Consecuencias en las personas:
      1. Los ricos:
        1. Consumo desbordado.
        2. Indiferencia hacia el resto de las personas.
      2. Los mendigos:
        1. Consumo de desechos.
        2. Lucha por los restos.
    2. Pone de manifiesto una sociedad enferma:
      1. A causa de la desigualdad.
      2. A causa de la insolidaridad.

División en partes
En el artículo pueden identificarse dos partes muy claras separadas por un enunciado que marca la transición entre ambas:

  1. Primera parte (todo el primer párrafo). Se define por el espacio (interior del supermercado), los personajes implicados (ricos) y la actitud ante la Navidad (consumo de lujo).
  2. Transición (el primer enunciado del segundo párrafo). El narrador relata el tránsito de uno de los compradores hasta su coche y la indiferencia ante la pordiosera. Sirve para poner en contacto los dos mundos.
  3. Segunda parte (el resto del segundo párrafo). Se define por el espacio (exterior del supermercado), los personajes (mendigos) y la actitud (lucha por conseguir los desechos).

Sugerencias para el comentario crítico

Ante la cercanía de las Fiestas, Manuel Vicent repasa en su columna del 23 de noviembre la que, a su juicio, es característica fundamental de las Navidades de la crisis: la creciente desigualdad, así como la insolidaridad entre clases y dentro de ellas. Para cumplir tal fin, el periodista se vale de una narración ficticia en la que unos personajes sin nombre que representan a sus correspondientes grupos sociales se enfrentan al consumismo propio de estas fechas. Aunque en buena parte del texto el narrador aparenta mantener una posición objetiva, su denuncia de la situación queda perfectamente establecida gracias a la oposición caricaturesca de los dos escenarios: el interior del supermercado para los ricos, el exterior para los mendigos.

El texto de Vicent responde, pues, a una intención de denuncia múltiple (desigualdad, consumismo, insolidaridad) lograda, en buena medida, mediante la ironía derivada del contraste. En primer choque de ideas se produce entre un título que orienta al lector hacia lo tópico (amor, alegría, hermandad entre los hombres) y los sucesos y personajes que pueblan el relato (miseria, indiferencia, lucha). A continuación, la antítesis se plantea entre los dos mundos retratados, el de los ricos (todo abundancia) y el de los pobres (todo carencia). Como emblema de esa desigualdad, Manuel Vicent hace referencia al niño Jesús, que en el mundo acomodado se materializa en un jamón de pata negra, frente al «niño Jesús drogado y dormido» que sostiene en sus brazos la pordiosera. Irónico y dramático a un tiempo, como la realidad de los tiempos que vivimos.

Una vez fijada la postura del autor del texto, debe exponerse la posición del comentarista. Para ello puede reflexionarse sobre las siguientes cuestiones:

¿Compartimos el punto de vista de Manuel Vicent? ¿Por qué? ¿Cuál es nuestra experiencia en relación al tema planteado? ¿Es verdaderamente la situación tan dramática? ¿Se puede apreciar algún signo de esperanza en las iniciativas del Banco de Alimentos y otras ONG? ¿Cómo podría resolverse o, al menos, atenuarse la situación planteada en el texto?

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2 comentarios en “Manuel Vicent: «Villancico» (comentario resuelto)

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