Tríptico febril

A veces se escriben microhistorias que acaban sumándose por sí solas hasta componer un texto mayor. El frío, la fiebre, la gripe que acecha me han llevado a tres instantáneas que ofrecen otros tantos puntos de ataque a la cuestión.

Uno

No es hábil con el cuchillo ni con la soga; sin embargo, se le da bien el contagio y disfruta sobremanera al contemplar la frente perlada de sus víctimas. “Es una forma elegante y cruel de matar”, se dice mientras esconde el paracetamol en un lugar donde jamás podrá ser encontrado.

Dos

Llegó envuelto en bruma, angelical e inocente, como cuando eran novios. En su mano dormía una cápsula -un antipirético, decía él-  que no estaba dispuesta a ingerir. “Timeo danaos et dona ferentes”, pensó la mujer.

Tres

Si tengo fiebre no iré al cole y, a lo mejor, me muero; por eso salgo a la ventana con la boca bien abierta y me trago la nube que envuelve la ciudad.

Anuncios

2 comentarios en “Tríptico febril

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s