Incredulidad

Nadie le prestó atención cuando llegó a su casa con el rostro demacrado y diciendo que estaba medio muerto. Más tarde, al caérsele el brazo izquierdo, todo fueron gritos, desconsuelo y llanto. Pero ya era demasiado tarde.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s