Curiosidad

-No es amor, sólo curiosidad -dijo él.

Silencio. Después, estrépito de sueños rotos.

-Sólo curiosidad.

Se cruzaron las miradas y, pese a lo que cabría esperar, sus labios rozaron las mejillas del hombre mientras las manos acariciaban su cuello en un gesto de comienzo que era, a la vez, ceremonia de despedida.

Ella era una diosa y él un canalla.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s