Carga de trabajo

En el hospital de Cluj-Napoca, adscrito a la Facultad de Medicina y Farmacia Iuliu Hatieganu, en Transilvania, las semanas de plenilunio son especialmente agotadoras. Los aquejados de porfiria ven reducido en estas fechas su protagonismo nocturno y miran recelosos las mutaciones de quienes padecen teriomorfismo. El jefe de la guardia médica se prepara para unas intensas noches de aullidos, rechinar de dientes, ojos vidriosos en la oscuridad y lamentos de toda índole. Durante el turno matinal, el personal de servicios no da abasto con la limpieza de los sillones de la sala de espera, sucios de babas, semen y pelos de lobo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s