Geografía y series de televisión

Me gusta ver series en televisión. Algunas más que otras, obviamente. De ciencia ficción y realistas, algunas de humor, históricas, dramáticas, policiacas y hasta aquellas que incluyen algo de fantasía. Están muy bien y se aprende mucha geografía, uno de mis vicios ocultos.

Precisamente es en relación a la geografía en donde se encuentra una diferencia difícilmente explicable entre las series españolas y las norteamericanas. No sé si se habrán fijado en el detalle, pero las producciones estadounidenses suelen dar especial protagonismo a la localización geográfica como marco de los relatos. Da igual que se trate de escenarios ficticios o auténticos.

Para apoyar el primer supuesto solamente hay que recordar la importancia de la peculiar geografía de la isla de Perdidos o la espléndida reconstrucción de Cáprica, el mundo en el que se desarrolla la precuela de Galáctica. Pero, sin duda, es la geografía urbana estadounidense real uno de los personajes, secundarios o protagonistas, más destacados en las narraciones televisivas americanas.

Gracias al cine y las series televisivas ciertas ciudades se han convertido en nuestras ciudades. Algunas son escenarios constantes, sobre todo en series policiacas, como sucede con Nueva York o Los Ángeles; pero también otras ciudades menos habituales nos resultan conocidas gracias a la televisión: el Washington de Shaft, el Honolulu de Hawai 50 -¿se acuerdan?-, las empinadas cuestas de Las calles de San Francisco o de la más reciente Monk, el deprimente norte de Nueva Jersey que refleja Los Soprano o la terrible y peligrosa Baltimore de The wire, Las Vegas de CSI o el Miami de Corrupción en Miami y CSI.

Junto a estos escenarios de violencia urbana resulta curioso constatar como Boston, por ejemplo, parece ser el marco preferido por los productores norteamericanos para contenidos relacionados con el ejercicios de la abogacía. Así sucedía en Ally McBeal o en la recientísima The good wife y también en la intriga forense que muestra Crossing Jordan.

En las producciones españolas, en cambio, la geografía está mucho más desdibujada. La tendencia más habitual es la de mostrar barrios completamente ficticios que puedan situarse en cualquier gran ciudad española. Eso es lo que representa el barrio de Santa Justa de Los Serrano, el San Antonio de Los hombres de Paco, la calle Desengaño en Aquí no hay quien viva y Atalaya en La que se avecina o Esperanza Sur en Aída. Casi todas estas localizaciones podríamos situarlas en Madrid, pero rara vez se concreta tanto como sucede en las series norteamericanas. Incluso en series de ambientación histórica, como es el caso de Águila Roja, se omite la referencia real -se habla constantemente de la villa- cuando es evidente que el lugar no puede ser otro que el Madrid de los Austrias.

Las razones de esta diferencia entre la concreción geográfica de las producciones estadounidenses y las españoles se me escapan. Supongo que el menor presupuesto de nuestras series puede tener algo que ver, ya que evita localizaciones en exteriores; pero me temo que también pueda haber relación con el intento de evitar toda acusación de centralismo madrileño, aunque en algún caso resulte ridículo, como sucede con la mencionada Águila Roja. En fin, en última instancia, problemas de vertebración nacional, de posibles rencillas localistas. Hasta para hablar de series de entretenimiento tenemos que referirnos a la estructura del estado. ¡Vaya latazo, por favor! Claro que también es posible que esté exagerando, como buen andaluz que soy.


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3 comentarios en “Geografía y series de televisión

  1. Está claro que el presupuesto a veces lo es todo. La capacidad de poder recrear una ciudad como Nueva York, a pleno día y quedando creíble… es cara!

    http://bit.ly/dlvJE1

    Me acabo de encontrar un video sobre los estudios Stargate donde explican todos los truquitos y todo lo que cuesta que una escena de acción quede bien, no siendo más que explosiones controlada y cajas de cartón volando por los aires!
    Un saludo!

  2. Está claro que el presupuesto español es escaso para las series,y mas si dependen del estado como es el caso de tve y su Águila Roja,es por eso que casi todas las localizaciones son interiores,casi siempre el mismo y se nota bastante que no es muy real ,y para localizaciones exteriores un trozo de campo que a bien saber puede hacer creíble cualquier época.Dentro de poco se va a estrenar Hispania y veremos que tal a quedado,aunque yo no le doi por lo pronto ningún voto de confianza pq nada mas ver un trozo en una de las noticias de antena 3 pude observar lo poco creible que eran las,ropas,disfraces,indumentaria o como lo queráis llamar.

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